La casa del mono araña

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entrada por admin --Colaborador--- (12,058 puntos) Feb 11 en Entretenimiento

La convivencia del mono araña con el ser humano

El aprovechamiento de los recursos naturales por parte del ser humano no siempre ha significado la destrucción. El área maya en Mesoamérica, que incluye los estados mexicanos de Chiapas, Yucatán, Campeche y Quintana Roo, así como Guatemala, Belice y parte de Honduras, es un ejemplo de una zona que, a  pesar de haber sido habitada  y utilizada  durante los últimos 3000 años, aún conserva una gran biodiversidad  que les rodea. Un claro ejemplo de esto es la relación de los pobladores del área maya con los primates que habitan en las selvas de la península de Yucatán: Durante cientos de años, los monos araña han convivido con las poblaciones indígenas e incluso han llegado a beneficiarse de algunas actividades humanas.

En México existen tres especies de primates: dos monos aulladores (Alouatta y A. Palliata) y el mono araña de manos negras (Ateles geoffroyi). La presencia de esta última especie es de gran significado para la conservación de la biodiversidad, ya que el alimentarse de la fruta de más de 100 especies, requiere grandes extensiones de selva con alta diversidad arbórea para cubrir  sus necesidades  alimentarias. De hecho, se considera que el mono araña puede funcionar como especie “sombrilla “en proyectos de conservación, ya que al ´proteger una población viable de monos se podría estar asegurando la protección de muchas otras especies con menores requerimientos de habitad . sin embargo, precisamente debido a estos requerimientos y a su baja tasa reproductiva (Un nacimiento por hembra cada 2 o 3 años), las poblaciones del género Ateles son bastante vulnerables a la extinción.

La amenaza de la especie e importancia del mono araña

En México, el habitad de los monos araña ha ido desapareciendo rápidamente debido al crecimiento de las poblaciones humanas y el uso intensivo de las tierras tropicales. Según datos del instituto Nacional de Ecología (2002), entre los años 1976 y 2000 la superficie cubierta de las selvas en México se redujo en 17%, debido principalmente a su conversión a terrenos de cultivo y pastizales. Aunque la perdida de habitad asociada a las actividades humanas es la principal amenaza para la supervivencia de estos primates, existen algunos ejemplos en los que las poblaciones humanas y los primates han logrado coexistir haciendo uso del mismo hábitat.

Estos factores, aunados a la presencia de un sitio arqueológico maya del posclásico (1050-550 d.C.) protegido por el instituto Nacional de Antropología e Historia. Tuvieron como resultado que la comunidad se comprometiera a proteger un fragmento de selva particularmente importante para los monos por la gran abundancia de árboles de ramón (que la gente llama “ramonales”, ya que más de la mitad de los árboles son de esta especie).

Actualmente, el estudio en este sitio es el más largo realizado con los individuos identificados del mono araña en cualquier parte del mundo. En censo poblacional realizado en un área de 5000 hectáreas indica que la población cuenta con alrededor de 600 individuos. En estos estudios ha sido crucial la participación de los miembros de la comunidad como asistentes de campo y de instituciones como la conabio, que apoyó las investigaciones sobre los monos araña entre 1977 y 1999 y Pronatura Península de Yucatán A. C., una organización no gubernamental que ha colaborado con las comunidades en la conservación de la selva.